mesDiciembre 2004

Interrogando a un cadáver

Esta semana ha sido una locura. Sumado a que no tuve Internet en casa y debí trabajar principalmente desde la Universidad (o desde donde pudiera), creo que en todo el año no había recibido/enviado tantos correos, atendido/llamado a tanta gente o leído y escrito tantos textos.

Ya estoy un poco cansado… y probablemente ustedes también. Por lo mismo, como este será el último día de la semana y el último del año, también haremos el último post sobre el caso “Katty Ko”, al menos hasta que surjan nuevos antecedentes suficientemente importantes como para abordarlo otra vez.

Algunas personas han calificado esta investigación como basada en ‘conjeturas’, esperando la aparición de ‘evidencias irrefutables que demuestren un fraude’. Lamentablemente eso no está en nuestras manos. Sólo Promoplan y Monumedia tienen acceso a registros o documentos de cuyo análisis podría detectarse un fraude, pero ambas han mantenido en la más absoluta reserva sus investigaciones internas (Miss Digital World en especial, ha sido una verdadera tumba).

De haber resultados, tengo el presentimiento de que no cabrán actos de constricción: ya hubo suficiente mala prensa y seguir metiendo el dedo en la llaga no está en los planes de manejo de crisis corporativas. Si sumamos a esto que el sistema de votación de Miss Digital World fue desactivado ayer, cada vez contamos con menos elementos para indagar.

En estas condiciones y a estas alturas – salvo que el autor confesara – pensar que podremos dar con una evidencia que certifique 100% la manipulación es como pretender que interroguemos a un cadáver sobre su propio asesinato.

Pero ahí está el cuerpo.

Lejos de abandonarnos a la deriva, logramos conocer tres hechos que son claros e indesmentibles, sobre los que Miss Digital World (MDW) deberá decidir:

1. El sitio Web de Mall Plaza contuvo un código oculto en condiciones probadas de permitir el envío automático de votos a MDW.

2. Promoplan, empresa a cargo del sitio Web, admitió públicamente que no fue un hacker, sino uno de sus empleados quien intervino el sitio sin estar autorizado.

3. El creador de Katty Ko trabajaba en Promoplan hasta la divulgación de estos antecedentes (si le damos el beneficio de la duda, puede que algún compañero de trabajo intentara ayudarlo/perjudicarlo).

Ahora, no es el objetivo del periodismo juzgar los hechos sino sólo ponerlos en perspectiva, pero si se me permite una opinión – como corresponde a una bitácora personal – creo que la mayor negligencia y última responsable de este embrollo es del sistema de votación usado por Miss Digital World.

No es posible que un certamen de categoría mundial utilice un sistema tan abierto que permita votar tantas veces al día como resista el dedo índice. Lo mínimo habría sido exigir el registro de los votantes o marcar a quienes emitieron su voto a través de una cookie, como hacen las encuestas online.

Todos sabemos que estos métodos no son perfectos, pero habrían disminuido la tentación de usar triquiñuelas, al tiempo que hacían más justa la votación. Un concurso serio que pretende elegir al “ícono contemporáneo de la belleza virtual” y se promueve como tal no puede darse el lujo de ser influenciado más por ansias de cobertura mediática que por los méritos de los (y las) participantes.

En el mismo sentido no comparto el tenor ‘faradulesco’ con que unos pocos medios nacionales han recogido la noticia. Aquí nadie ha puesto en duda a Katty Kowaleczko. Ni siquiera discutimos si Katty Ko era la mejor o no. Esto es un asunto técnico, sobre la posibilidad real de que una votación haya sido manipulada a través de un código HTML, y así es como debe ser tratado.

Por último, quiero pedir disculpas a todos quienes siguieron esta investigación día a día a través de los comentarios por mi falta de comunicación. El ajetreo me hizo imposible responderles como es tradicional en Francotirador, pero sepan que su apoyo en esto fue vital para llegar hasta donde estamos. De todo corazón se los agradezco.

Esperemos que el nuevo año que se avecina nos provea de temas más agradables de los cuales ocuparnos.

Jaque

Declaración Pública de Promoplan S.A.

Promoplan lamenta la situación que se ha producido por el mal uso del sitio web de Mall Plaza, generada por la intervención no autorizada por parte de uno de nuestros empleados.

Junto con la inmediata desvinculación del profesional a cargo de la administración del sitio, estamos realizando una exhaustiva investigación para conocer con detalle lo ocurrido y tomar las medidas necesarias para responder a la confianza que nuestros clientes nos han depositado.

Finalmente, Promoplan aclara que no tuvo participacion alguna en el concurso Miss Digital World de ningun tipo.

Francisco Barceló Cueto
Promoplan S.A

El resto de la información en Mouse Digital

El juego de los supuestos

Estoy impresionado.

Poco a poco la noticia comienza a calar. Ayer apareció en portada de Mouse Digital. Hoy lo hizo en Terra, La Tercera.cl y una infinidad de foros tecnológicos, sobre todo de 3D.

Sin embargo, aunque existen antecedentes claros de que la votación pudo ser manipulada, subsisten tres interrogantes principales sobre las cuales trataremos de echar algo de luz.

01. La pregunta central de todo este entuerto: ¿Quién puso el código en el sitio Web de Mall Plaza?.

La respuesta está en manos de la investigación que realiza Promoplan, empresa a cargo del sitio, con dos posibilidades: o fue alguien externo a Promoplan (digamos, un hacker) o alguien interno, con acceso al sitio de Mall Plaza pero a espaldas de la empresa.

Desafortunadamente, ambos escenarios se vislumbran negativos para Promoplan: Si fue alguien interno por razones obvias, y si fue alguien externo por no haber tomado los resguardos de seguridad pertinentes.

Sin embargo, la posibilidad de que haya sido un hacker u otro personaje externo se ve debilitada por un punto clave. Al día siguiente de iniciada esta investigación, el código en cuestión fue removido del sitio de Mall Plaza y tras publicar en Francotirador que éste todavía podía ser accesado desde el caché de Google y Yahoo, el documento fue intervenido por tercera vez para agregar una línea que ordena a los buscadores eliminar la página en su próxima indexación.

El caso es que esta acción resulta innecesariamente riesgosa para un hacker, ya que el código por sí mismo no puede delatarlo, pero si las intrusiones sucesivas al sistema, que son almacenadas en un registro.

Además, la única forma de que él o los autores se hayan enterado con tanta rapidez de esta bitácora es también a través del registro, al que sólo tiene – o debería – tener acceso, el personal de Promoplan a cargo del sitio.

02. ¿Fue el sitio de Mall Plaza el único en ser intervenido de esta manera?.

No lo sabemos, y probablemente nunca lo sabremos pues si alguna vez el código estuvo en otro sitio, a estas alturas debe haber desaparecido con toda seguridad.

03. Un asunto que no nos cuadraba es por qué el código aparece comentado.

Para quienes no hablan HTML, comentar un código es una forma de desactivarlo, impidiendo que la máquina lo procese. Entonces, ¿por qué alguien habría de poner un código así?.

Mi teoría (y que a Javier le pareció lógica) es la siguiente: En nuestra investigación, no pudimos saber el número exacto de visitas que el sitio de Mall Plaza, pero se nos indicó que superaba con creces las 10.000 mensuales. Supongamos que el o los autores del código lo agregaron en un momento determinado para aumentar la votación. Luego, observaron o calcularon su crecimiento y, conscientes de que un alza desproporcionada podría hacer obvia la manipulación, lo desactivaron comentándolo. ¿Por qué no eliminarlo?: para poder activarlo rápidamente en caso de ser necesario volver a levantar la votación.

Luego lo olvidaron o no tuvieron acceso otra vez al documento.

Como un tema aparte, Juan Carlos Camus hizo notar en Poynter Online como este podría ser el primer ejemplo de periodismo grupal que se ha llevado a cabo en Chile. Sin contar el importantísimo apoyo que he recibido de todos ustedes, amigos como Manuel, Claudio, Javier o Felipe (que en realidad estudió en el Vancouver Film School… lo siento, muchacho :P) se han encargado de ayudarme a encajar las piezas de esta investigación. Sin ellos no podría haberse llevado a cabo.

Bien seguiremos indagando a ver qué sucede.

Stay tuned…

El dudoso triunfo de Katty Ko

Y se fue la bolita… a Mouse Digital.

Por cierto, no dejen de visitar el experimento realizado por Javier para comprobar la inyección de código en el sistema de votación del concurso.

Katty Ko está que arde

Nuevos datos, así a la rápida:

· Claudio se las mandó encontrando la página original, antes de que borraran el código, en el caché de Google. Pueden acceder a ella pulsando aquí.

· Duomo Multimedia y la CCU no tenían nada que ver en el cuento, pero encontramos un indicio aún más revelador: hay una relación directa entre el sitio Web de Mall Plaza, una empresa de diseño (cuyo nombre me reservaré por ahora) y el creador de Katty Ko.

· Me entrevisté con la Relacionadora Pública de Mall Plaza en Concepción, confirmando que no tenían idea sobre los hechos. A través de ellos me contacté con la empresa que diseñó el sitio, quienes estaban aún más extrañados (y preocupados). Ahora estamos indagando a ese nivel.

· Recibí un correo de Franz Cerami, organizador de Miss Digital World, quien también se sorprendió por los antecedentes y manifestó su ‘total compromiso con la transparencia del concurso’.

· Recibí un correo desde Katty.cl (al parecer) de la misma Katty Kowaleczko que se declaró extrañada y ajena a los hechos.

· Algunas cosas más que todavía no puedo publicar para no dañar la investigación, que ahora se está realizando en conjunto con Mouse Digital (¡gracias Manuel!).

Stay tuned…

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