"Microsoft no es malo. Es sólo que hacen sistemas operativos... realmente malos"  (Linus Torvalds, creador de Linux)
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Archive for Noviembre, 2006

Firefox: Extendiendo tus Extensiones

Firefox Add-ons

¿Saben? Adoro las extensiones de Firefox. De hecho, una de las pocas razones que me instan a seguir usándolo tras redescubrir Opera es que ya no puedo vivir sin ciertas extensiones, y esta es una de las fortalezas que les mencionaba el lunes: a la fecha, Opera cuenta 837 de sus widgets, contra las 4251 extensiones que la comunidad Mozilla ha desarrollado para Firefox… sin considerar las extraoficiales.

De ellas, mi elenco estable es ForecastFox para conocer el clima, RadialContext para gestos de ratón, ViewMyCurrency para convertir divisas y Web Developer para ayudarme en el análisis de sitios.

Dependiendo del ánimo también puedo invocar a Session Manager para almacenar grupos de sitios Web, la barra de Google para traducciones instantáneas, VideoDownloader para apoderarme de alguna secuencia en YouTube o Adblock para eliminar báneres irritantes. Y si quedan cortos, pueden revisar este y este artículo que escribí para Mouse con más sugerencias.

Ahora, todo sería correr desnudos entre las flores cantando canciones de Pablo Herrera de no ser porque – en pos de asegurar un correcto funcionamiento del navegador – los chicos de Mozilla exigen a sus extensiones especificar la versión máxima con que trabajarán antes de una revisión. Si sus autores no las comprueban y Firefox cambia de folio, sencillamente no funcionan.

Extensiones Firefox

Este inconveniente algo hipocondríaco – pues una extensión sin revisar no es sinónimo per sé de que vaya a desbandarse – lo había sorteado hasta el momento usando otra extensión (más) llamada MR Tech Local Install que (entre otras cosas) permite pasarse por la zona perianal la restricción de versiones.

El problema es que ese “entre otras cosas” incluye muchas, demasiadas cosas. La siento como comprar una Victorinox sólo para cortarse las uñas y, considerando la inclinación de Firefox a devorar memoria RAM, darle todavía más razones para que lo haga no es placentero.

Por fortuna, revisando los propios foros de Mozilla me topé con un sencillo truco que nos permitirá extender el funcionamiento de las extensiones a la versión de Firefox que deseemos, sin necesidad de recurrir a una extensión adicional (esto ya suena como pitufar).

Vamos lá!:

1) Descarga la extensión incompatible en tu PC (pulsa el botón derecho del ratón para elegir “guardar enlace como“. Se almacenará como un archivo .xpi)

2) Abre la extensión usando un programa de compresión como Winzip o WinRAR (los archivos .xpi en realidad son paquetes comprimidos, ¡pero shhhhhh!… no le cuenten a nadie).

3) Descomprime el archivo install.rdf y ábrelo usando el bloc de notas (en el cuadro de diálogo recuerda cambiar la opción de tipo de archivos de “documentos de texto” a “todos los archivos” para verlo).

4) Busca una línea similar a ésta:

<em:maxVersion>1.5.0.*</em:maxVersion>

Cambia el número a 2.0.0 ó la que versión que estés usando y guarda el archivo.

5) Reintegra el documento al archivo .xpi (la forma más sencilla es arrastrarlo hasta la misma ventana de Winzip/WinRAR).

6) Ahora instala la extensión dejándola caer sobre Firefox. ¡Y eso es todo!

IMPORTANTE: Ten presente que mientras una extensión caduca no necesariamente funcionará mal, tampoco es garantía de que trabajará bien. Si – eventualmente – la extensión no funciona, tu navegador tiene problemas, desaparece el sistema operativo, pierdes para siempre tus archivos, tu PC explota en llamas o se desata el caos mundial, no me escribas lloriqueando pues sólo me reiré en tu cara.

Have a nice day! :)

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Jardín Digital

Una ilustración de mi amigo Marco Antonio Montecinos (Annihma) de Tanq.cl, usando sus queridos 3DMax + Photoshop. No sé ustedes pero yo la encuentro espectacular.

Jardín Digital

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Wii Sports: La imagen no es todo

Lo supe desde que Cartman intentó criogenizarse para capear la espera.

Wii SportsEs que pese a quien le pese, la Wii se está convirtiendo en un fenómeno. Desde los chicos de Joystiq y sus (curiosos) intentos por encontrarle fallos, hasta la prestancia con que IGN cubre las novedades, todos parecen tener algo que decir en su favor… o en su contra.

Y mientras su competidora se sume no sólo en el desabastecimiento sino también en el olvido (¿cómo era que se llamaba?), comienzan a aflorar las primeras impresiones locales respecto de la Wii. Por mi parte, la probé la semana pasada y si bien coincido con los comentarios del Huaso respecto a interactividad, creo que mi socio se apresura demasiado al decir que la gráfica del juego incorporado – Wii Sports – “es pésima“.

Más bien, yo diría que la gráfica es “hábil“.

Veánlo así: como nunca en diez años, Nintendo tiene la posibilidad de recuperar al público adolescente que Sony le quitara a fuerza de pandilleros y fútbol; pero más importante aún, como nunca en su historia tiene la posibilidad de expandir el mercado a esos grandes segmentos que se resisten al entretenimiento electrónico, como las mujeres y el público – digamos – “maduro“.

Es más, basta ver sus comerciales para comprende que la Wii apunta a consolidarse como una consola para la familia, como en los viejos tiempos.

Ahora, tomen el lugar de una persona que nunca se sintió atraída por los videojuegos (o se alejó de ellos) debido a su complejidad, temática, falta de habilidad con el control o hasta prejuicio. Para seducirlo, Nintendo debía presentar algo simple, que no lo intimide. ¡No le iban a lanzar de inmediato a un partido en primera división! Se requería algo más parecido a un taca-taca.

Wii Sports

Wii Sports cumple a cabalidad esa función. Al principio sus monitos estilo palote también me hicieron fruncir el ceño (de hecho hasta último momento rogué que se tratara de una maqueta del juego), pero luego me convencí de que la estrategia era acercar – hasta identificar – al jugador, ofreciéndole un personaje neutro. A mayor abundamiento, el título permite personalizar la cara del participante usando su Mii, los avatares propios de la Wii.

Wii Sports¿Se imaginan enfrentar al abuelo o la polola (que cuando mucho jugó Tetris), a un Zelda, Red Steel o Metroid? Le daría unos zamarreos al control, intentado avanzar un poco hasta el primer estallido o conversación cinemática, para luego sentirse abrumado o abrumada y abandonar.

Por eso, puede que para los jugadores más experimentados Wii Sports nos parezca algo soso (para nosotros hay otros títulos disponibles) pero la estrategia va en el sentido correcto: destacar las propiedades del nuevo control y entusiasmar a los jugadores para entrar en la nueva propuesta de Nintendo. Es la misma táctica que han rescatado, con éxito, títulos basados en simples mini-juegos, como Mario Party o Super Monkey Ball.

Y parece estar dando resultado. 600.000 unidades vendidas en poco más de una semana no es algo que se vea todos los días, ¿verdad?

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28|Nov|2006 · La RIAA… ¡te defiende!

¡Niños! La Asociación Americana de la Industria Discógrafica (RIAA) en conjunto con la Asociación de Productores Cinematográficos de EE.UU. (MPAA) lanzaron una campaña conjunta para estas fiestas de fin de año con un noble objetivo: “proteger a los consumidores navideños de comprar copias ilegales de sus películas y música favorita” (¡uuuuhh, Mufasa!).

Dale un mordisco a la piratería

¡Pero los esfuerzos de nuestros amigos serán inútiles si tú no participas! Por eso, antes de vacilar el último reggaetón de turno o vibrar con la emoción de “rojo, la película”, sigue estos prácticos consejos que los tíos de la RIAA y la MPAA nos entregan para hacer nuestra compra más segura y divertida:

1) Recuerda el refrán “lo que pagas es lo que obtienes”
(Por eso, los discos originales se enchapan en oro)

2) Cúidate de las compilaciones “demasiado buenas para ser verdad”
(Si son buenas, definitivamente no son originales)

3) Revisa la carátula
(Si no conoces el sello puede ser pirata o peor aún… ¡independiente!)

4) Cúidate de los productos en venta en lugares inusuales
(Sólo discos de Keko Yunge están autorizados a venderse en la cuneta)

5) Cúidate de los paquetes sospechosos
(Podrían violarte)

6) Cuando compres, confía en tus oidos
(No en la calculadora)

Y por sobre todo recuerda: la piratería… ¡hace daño!

Los fantasmas de la Opera

Si leen Mouse con regularidad sabrán que días atrás estuve jugando con la última versión de Opera, el menospreciado navegador noruego que rasguña el tercer puesto sobre el podio de las preferencias a la hora de explorar la Web.

¡Arghh! ¡Jacqueline Van Rhishemberbegh!Era mi primer encuentro serio con Opera desde aquellas azulosas y atiborradas versiones 7.x cuyo panel parecía un módulo de control de la NASA, por lo que no tenía grandes expectativas fuera de la insistencia de algunos lectores para que revisáramos la aplicación.

¿El veredicto? Opera no sólo me impresionó profundamente, sino que – muy a mi pesar – me hizo reconocer dos cosas:

  • Que las rubias nórdicas también pueden ser feas.
  • Que se trata del mejor navegador disponible. Exacto, aún mejor que Firefox y desde luego a años luz del remozado Internet Explorer (IE).

Véanlo así: Opera puede hacer todo (o más) que Firefox e IE, de forma más simple, compatible, eficiente e intuitiva. ¿Quieren pestañas? Opera no sólo las tiene… las inventó. ¿Barra de buscadores? Lo tienen. ¿Lector de RSS? Ahí está. ¿Temas? ¿Complementos? ¿Administrador de descargas? ¿Bloqueo de ventanas emergentes? Just name it, babe.

Como si fuera poco, incorpora en su núcleo características que Firefox sólo consigue a través de extensiones, lo que aumenta (más todavía) su apetito de memoria RAM. Aquí tenemos los gestos de ratón, el zoom de páginas o la capacidad de almacenar sesiones, sin contar funciones exclusivas del software europeo como crear búsquedas propias (¡fantástico!), previsualizar un sitio para dispositivos móviles o ese genial TOP10 de sitios que se actualiza según el uso.

Pero si Opera es así de bueno… ¿por qué sólo lo utiliza el 1% de los usuarios a nivel mundial?

Supongo que nadie tiene la respuesta a ciencia cierta, pero en mi opinión la empresa del islandés Jon Stephenson von Tetzchner cometió cuatro pecados capitales que hoy le penan como fantasmas:

¡Arghh! ¡Ballero!1) Cobrar: ¿Cómo convences a los usuarios de que compren tu producto mientras tus competidores lo regalan? Durante años, Opera trató de comercializar su navegador frente a las opciones gratuitas de Microsoft y Netscape (luego Mozilla) e incluso suplir la licencia montando publicidad sobre la interfaz del programa.

Sólo cuando la estrategia se hizo insostenible – recién el año pasado – la empresa decidió liberar completamente la aplicación y centrarse en otros modelos de financiamiento.

2) Identificarse como IE: En 2003, Opera hizo noticia al denunciar que Microsoft saboteaba de forma deliberada sus sitios para que no pudieran usarse con el navegador noruego. Con el fin de asegurar compatibilidad a sus usuarios, a Opera no se le pudo ocurrir nada mejor que identificarse a sí misma como IE.

Gracias a esta brillante idea, Opera no sólo desapareció de las estadísticas durante casi tres años, sino que además benefició a su rival abultando – levemente – su participación de mercado.

3) No tener una fuerza de respaldo: Cuando se trata de conquistar usuarios, los méritos son lo de menos. Por ejemplo, la expansión de Firefox se basa en su comunidad de desarrolladores, así como en los grupos de entusiastas que corren la voz; mientras, Internet Explorer utiliza los recursos sin fin de Microsoft y la distribución de Windows para llegar hasta su público actual.

Por su parte, Opera carece de poderío económico y sus partidarios no son tan numerosos ni organizados como los que concita una iniciativa de código abierto. Pobrecillos.

4) No ser estadounidense: Más de alguno pensará que exagero, pero cuando hablamos de la nación que engloba sobre el 25% de los usuarios de Internet y cuyas decisiones marcan tendencias a nivel global, ser “extranjero” puede constituir una seria desventaja.

El chovinismo estadounidense premia a sus connacionales, y recuerdo haber leído reportes de que la lenta adopción de Linux en Estados Unidos responde – entre otros factores – a un apoyo implícito del software local (Microsoft is a bitch, but is our bitch).

Así las cosas, Opera lo seguirá teniendo difícil en el terreno de las computadoras personal y es quizá por eso que su estrategia se ha centrado últimamente en los dispositivos móviles. Hoy no sólo es uno de los navegadores más versátiles para PDAs y teléfonos inteligentes, sino que la firma de un acuerdo con Nintendo lo ha llevado a estar presente en la portátil DS y dentro de poco, en la Wii.

Por mi parte, creo que una mezcla de costumbre y apego a mis extensiones me retendrá con Firefox por un tiempo. Sep, el caviar es bueno… pero supongo que no para comerlo todos los días.

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