Fue en plena refriega informativa tras la difusión del acuerdo entre Microsoft y el Ministerio de Economía, que muchos nos sorprendimos ante la cobertura que revista QuéPasa hizo del tema. Y no precisamente de gusto…
Como recordarán, el 4 de agosto la publicación lanzó un artículo de Carlos Osorio -ex asesor gubernamental- quien, con más corazón que cabeza, defendió a ultranza el acuerdo que ayudó a formular, sugiriendo “falta de educación”, “de capacidad” u “opinología” de quienes estábamos en una postura crítica del mismo.
(De hecho, las réplicas de Carlos o Luis fueron tan contundentes, que Osorio acabó in situ pidiendo disculpas en serie que no todos acabamos de entender).
Para rematar, QuéPasa anexó un débil contrapunto del español Ángel Jiménez de Luis, quien -desconociendo el trasfondo del asunto- prefirió maravillarse ante el fenómeno comunicacional que habían armado los usuarios de bitácoras.
En fin. Si a nosotros nos ofendieron las palabras de Carlos Osorio… imagínense el efecto sobre el núcleo de académicos del DCC de la Universidad de Chile, quizá la institución más reputada en ciencias de la computación del país y que se menciona como “beneficiaria” en el propio acuerdo (ver punto 10 del anexo).
Obvio. Ají ahí mismo.
Pues bien, en un intento por exponer sus puntos de vista, 7 doctores en computación del DCC enviaron una carta a revista QuéPasa, la que inicialmente aceptó publicarla pero -en una actitud a lo menos curiosa- un día antes de la publicación se excusó de hacerlo por… “razones de espacio”.
Por esto -y agradeciendo desde ya su confianza- los académicos del DCC me hicieron llegar el texto íntegro de su carta para publicarlo. Recomiendo su lectura no sólo por la claridad de ideas, sino porque se trata de una de las voces más autorizadas que ha entrado al debate hasta la fecha, y que el Ministerio de Economía no debería cometer el error de desconocer.
También pueden descargar aquí el documento en formato ODF o PDF y -por petición expresa del DCC- siéntanse totalmente libres de difundirlo, citarlo, analizarlo, reproducirlo o comentarlo en sus blogs.
Cuando algunos medios -por inconveniencia o desinterés- no informan adecuadamente a la ciudadanía, entonces la tarea recae sobre el 5º Poder ;)
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