29|May|2009
Who Chile: Mercenarios de la Información
Un concepto importante que la gente suele olvidar es que no todo lo legal es necesariamente ético o beneficioso, y un ejemplo claro de ello nos lo da la polémica de moda en Internet: Who Chile.
Who es de esos sitios que dan miedo. A través de una simple interfaz y un pago electrónico de 1990 a 3490 pesos, se puede conocer íntimamente a cualquier cristiano. Nombre, edad, domicilio, teléfono, actividad, fecha de matrimonio o defunción y por supuesto toda suerte de datos comerciales como propiedades, préstamos o protestos, son adquiribles sin más trámite que un registro.
(Y que será el terror de las señoras bien, porque te adelanta en forma anónima y gratuita la edad de cualquiera).

Escalofriante como se ve, lo cierto es que Who Chile no hace nada ilegal. Toda la información que aglutina está disponible desde fuentes libres o pagadas, como el Registro Civil o el Servicio Electoral. Una especie de Pirate Bay de datos personales que no poseen ellos mismos, sino que sólo facilitan su acceso.
Aunque claro, con una diferencia: lucran con ello.
Y es que por más que nos digan que la herramienta es para dar con los viejos amigos de escuela… para eso ya tenemos Facebook. Who no puede evitar ese tufillo a Gran Hermano y sus creadores lo saben, por lo que no se apuran en reconocer a este hijo indigno.
Sin embargo basta juguetear con el sitio un rato para que tanto su dirección comercial como su gerenta general -Soledad Sotomayor- develen su matriz: AxonAxis (dato que un lector, Manuel Ortega, me confirmó astutamente checando la información del dominio).
Y aquí es cuando el asunto se pone sabroso, porque además de evitar toda referencia a Who, AxonAxis tiene en su Directorio a un viejo conocido: Hernán Orellana. Sí, el mismo ex-gerente de Microsoft Chile y cabeza de joyas como Mi Primer PC o el infame acuerdo con el Ministerio de Economía.
(Relación apoyada por lo demás en el uso de Silverlight, el absurdamente poco utilizado Flash-wannabe de Microsoft).
En suma, 2 conclusiones. Sitios como Who -que inflamarían cual Saiyajin a cualquier norteamericano o europeo- sólo son posibles gracias al desinterés con que los chilenos tratamos nuestros datos personales. Una situación que recién podría (podría) paliarse con las modificaciones a la ley de protección a la vida privada, motivada por los últimos escándalos entre farmacias e isapres.
Pero más allá de las mociones legislativas… ¿no jugamos una partida perdida? Con servicios públicos que ofrecen abiertamente esta información, filtración y venta de bases de datos, e incluso hasta hace poco un buscador que realizaban esta labor ad-honorem, ¿cuánta privacidad podemos esperar de cara al futuro?
Hace 10 años el ex-CEO de Sun Microsystems, Scott McNealy, vaticinó que “si tus datos ya están en Internet, entonces tienes cero privacidad – Resígnate”.
Al parecer tenía razón.
Ya que conversar con un candidato presidencial tan deslenguado como Marco Enríquez-Ominami no es cosa de todos los días, apenas se confirmó que lo tendríamos en vivo para Frente Regional (el mismo donde Flores se 























