03|sep|2009
De vuelta a Chile en 31 días
Sí. Que esta bitácora haya pasado agosto podría ser asunto de celebración si consideramos que fue el mes donde menos escribí en ella… en años.
Desde luego no es que no haya escrito, sino que todas mis letras se volcaron al nuevo sitio de Radio Bío-Bío, un bebé que ha resultado ser más demandante de lo que había podido imaginar.
Mantener un sitio de noticias no es trivial y menos el de La Radio, lleno de contenido local. Súbitamente pasé de los artículos reflexivos que rumiaba durante todo el día, a las notas cortas y precisas que deben publicarse al instante para seguir el paso del relato radial.
Para serles franco, no recuerdo haber tenido tanto trabajo en mi vida. Cambié la hora de almuerzo donde -a veces- hasta me permitía una siesta, por una empanada y un yogurt devorados con prisa sobre el escritorio, entre mate y café enfriado.
Los horarios de trabajo se convirtieron también en fronteras imperceptibles confirmando mi analogía del parto donde una vez que nace, ya no vuelves a dormir tranquilo: siempre hay algo urgente, ya sea periodístico, técnico o comercial.




















