mesdiciembre 2013

¿De dónde proviene el mito de que los votos blancos se suman a la mayoría?

De seguro todos lo hemos escuchado como argumento para decantar por un candidato o al menos anular el voto: «no vote en blanco, o se lo sumarán a la mayoría».

Sin embargo se trata sólo de un mito, aunque uno de los más extendidos entre el electorado chileno desde el retorno a la democracia hace 25 años. ¿De dónde proviene? Aunque resulte increíble, de una de las decisiones menos conocidas de la Junta Militar de Gobierno.

Mientras se preparaba el plebiscito que sometería al juicio de la ciudadanía la nueva Constitución de 1980, el gobierno del general Pinochet estaba comprometido con que esta fuera aprobada a como diera lugar. La necesidad de tomar resguardos, llevó a estipular en la normativa de votaciones una disposición inédita en nuestro país: que todo voto en blanco se sumaría a la opción oficialista.

Seguir leyendo

Reedición Nº2 – Katty Ko

Uno de los primeros casos que quería regresar a la vida tras la hecatombe de mi blog era el de Katty Ko.

Primero, porque fue mi primera «gran investigación» periodística; segundo, porque demuestra en plenitud aquella frase de Asimov respecto de que los grandes avances no han estado precedidos de un «Eureka«, sino de un «Mmm… qué curioso«.

Para quienes no tengan idea de este asunto, un resumen express: en 2004 se celebró un concurso mundial de modelado computacional de mujeres llamado Miss Digital World. Chile estuvo representado por Katty Ko, una representación virtual de la actriz Katty Kowaleczko, la cual acabó ganando el concurso con una votación arrasadora.

Hubo dudas desde un principio. El modelo era técnicamente deficiente en comparación a otros y tuvo cerca de 10.000 votos de ventaja, en una época donde ni siquiera podíamos achacar el efecto a las redes sociales.

Seguir leyendo

Graffitero

Galaxy Note con Graffiti | Christian Leal

Galaxy Note con Graffiti | Christian Leal

Tras casi una década, esta semana volví a ser un graffitero.

Desde luego, no de los que andan con pintura en aerosol coloreando murallas, sino de los que usan el práctico sistema de reconocimiento de escritura popularizado por Palm hacia fines de los 90.

Y se equivocan si piensan que rescaté de la muerte a mi vieja m105. Un amable usuario de Twitter me hizo saber que Graffiti está disponible como una aplicación gratuita en la tienda Google Play para instalarla como método de entrada en el sistema Android. Por fin había valido la pena la compra de mi Galaxy Note con su (literalmente) sobrevalorado lápiz.

Seguir leyendo

Reedición Nº1

Y comenzando la ronda de republicaciones, este miércoles rescaté los primeros 6 artículos de mi archivo, para republicarlos de forma íntegra en sus fechas correspondientes.

Por un momento pensé en que sería buena idea actualizarlos, pero creo que si lo hiciera perderían su valor como referencia o a lo menos sentimental, así que los dejé tal cual fueron publicados. Eso sí, como no me consta que las fotos que usaba en ese tiempo estuvieran bajo Creative Commons, he preferido dejarlas fuera.

Los elegidos son:

06/09/2003 – En un principio…
La primera publicación de esta bitácora. Un asco, pero tiene valor testimonial.

06/06/2005 – The island of souls
Una historia que sólo mis lectores acérrimos recordarán. Me gusta por su ternura (y por cierto, aún no recuerdo quién era el sujeto).

28/03/2007 – Gatos y Embarazo: Mitos y Leyendas
Uno de los artículos que más me urgía recuperar. Lo considero de utilidad pública.

02/04/2007 – Starter Edition: El Windows de los pobres
Mi necesario mea culpa tras haber sido burdamente engañado por Microsoft.

15/06/2009 – Hemos creado un monstruo
Sí, a petición expresa de Stark, volvemos a brindar su belleza al mundo.

11/01/2011 – El blog más exitoso del mundo
A estas alturas, una carta fundamental de por qué vale la pena tener un blog.

Todo desde cero

Técnicamente, lo he perdido todo.

La frase es literal. Si han visitado mi blog en los últimos meses, se habrán percatado de que ha sufrido numerosos cambios gráficos y de contenidos, sin mencionar las múltiples partidas en falso.

Lo que en realidad sucedió es bastante triste: hace algo más de un año, algunos lectores me alertaron de que muchas publicaciones de mi bitácora tenían vínculos hacia sitios de spam. Asumí que serían comentarios que burlaron el filtro de Akismet, pero pronto se hizo evidente que el problema era más grave.

Se trataba de un (maldito) gusano que de alguna forma consiguió abrirse paso hasta mi base de datos y, desde ahí, extenderse a todos los archivos de mi blog, plagándolo con vínculos que invitaban a comprar Viagra, Cialis, extensores de pene y todo ese tipo de cosas que los machos cabríos no necesitamos.

Viéndome superado por la naturaleza virulenta del bicharraco, supe que era hora de llamar a la caballería. Mi amigo Juan Correa (aka PotterSys), miembro de la comunidad WordPress chilena, ofreció sus servicios, sólo para percatarse de que mi sitio ya estaba en necrosis. Durante semanas hizo lo posible por salvarlo -cortando, limpiando y volviendo a importar- pero ya no había forma de contener el avance Zerg.

Su recomendación final: borrar todo y volver a instalar.

A esas alturas ya estaba lo suficientemente cabreado con DreamHost, mi servicio de hosting desde 2007. Mis sospechas de que el desaguisado había sido culpa de ellos se vieron confirmadas cuando supe que unos amigos míos, quienes también tenían su sitio web hospedado en sus servidores, sufrieron el mismo problema, y pasaron por el mismo tortuoso proceso para resolverlo.

No era sólo eso lo que me molestaba. Desde hacía un par de años, la velocidad de respuesta de los servidores de DreamHost se había puesto cada vez peor, al punto de la exasperación. Tenía la impresión de que la firma había pasado de ser una empresa pequeña con un servicio de excelencia, a una gran empresa con un servicio mediocre.

Al final, la decisión fue obvia. Los amigos de DPS -el mismo hosting de BioBioChile- me ofrecieron casa y un nuevo comienzo. Desde cero.

Y ahora heme aquí, frente a un lienzo vacío. Tengo 10 años de escritos que deberé volver a cargar en el blog, uno por uno, en un proceso forzado que en realidad no es tan malo. Recorrer mis antiguos artículos es una buena forma de reevaluar los cambios (y ojalá la evolución) en mi vida. Más de alguna vez me he sorprendido ante mis propios escritos… para bien y para mal.

Lo único que tardaré un poco más en recuperar son sus comentarios. Republicarlos va a ser un trabajo tan arduo como necesario: este blog está hecho en un 50% por sus aportes y opiniones. Muchos de los artículos más memorables comenzaron como un comentario o una sugerencia. Después de todo, esa interacción es la clave del lenguaje de internet.

Así que pónganse cómodos. El show está sólo que empieza… otra vez.

A %d blogueros les gusta esto: