03|Nov|2008
Bye-bye Blu-ray
Robin Harris es un editor de los blogs ZDNet especialista en tecnologías de almacenamiento con un augurio un tanto particular: pese a su victoria sobre HD-DVD, el formato de video de alta definición Blu-ray está igualmente condenado a muerte.
Bueno, en realidad no tanto. Harris pronostica que dentro de 12 meses Blu-ray sólo será reconocido como un producto de nicho, para cinéfilos, siguiendo la misma suerte agria de Betamax, del MiniDisc, el SACD, el disco láser o el DVD-Audio.
Sus razones van desde las descargas de películas por Internet (legales o ilegales) hasta la crisis económica mundial, pasando por el alto costo de los reproductores, pero se conjugan en una sola premisa: la industria sigue empecinada en crear una necesidad que los clientes no tienen, satisfechos con sus actuales DVD.
(Y las estadísticas le dan la razón. Sólo un 4% de los discos vendidos actualmente en EEUU son Blu-ray).
Algunos de ustedes argumentarán que Blu-ray es muy superior a DVD en calidad de sonido e imagen. Verdad, ¿pero es lo suficiente para que el público común y corriente se interese en cambiar su equipo y colección de películas a un costo 2 ó 3 veces superior?
Personalmente, creo que no.
Sin embargo independiente de si Harris se está precipitando o no con sus presunciones, nos da cifras muy interesantes sobre el costo de producir un disco Blu-ray que lo hacen simplemente prohibitivo para cualquier uso que no sea cine profesional.
Imagina que quieres distribuir 100 discos con un trailer, corto, demo, presentación u otro contenido multimedia:
» Si los produces de forma personal necesitarás una grabadora Blu-ray de 3000 USD (2.000.000 CLP) más 1.200 USD en discos (800.000 CLP). Aún si puedes costearlo, los discos Blu-ray grabables tienen problemas en reproductores de diferentes marcas (algunos aventuran que esto es a propósito para obligar a usar los servicios profesionales).
» Si los produces en un servicio profesional, cada disco se eleva a 20 USD (13.500 CLP) por capa (hay discos simple y doble capa). Sólo si produces +1000 discos puedes acceder a un precio económicamente viable de 3.50 USD (2.300 CLP) por unidad. Esta es la única forma de asegurarte que serán reproducibles en cualquier equipo.
» Un programa de producción Blu-ray como Sony Blu-print o Sonic Solutions Scenarist cuesta 40.000 USD (26.800.000 CLP). Fuera de eso puedes “arrendar” un programa como DoStudio por 300 USD al mes (200.000 CLP).
» Todo disco Blu-ray comercial debe llevar el sistema anti-copia AACS (que ya fue hackeado). Este cuesta un pago inicial de 3000 USD (2.000.000 CLP), más 1500 USD (1.000.000 CLP) por proyecto y… ¡ta-da!: 4 centavos por disco (26.8 CLP).
» Finalmente, para usar el logo de Blu-ray en tus discos -y promoverlos como tales- debes pagar una licencia anual a la BDA de entre 500 y 3000 USD (330.000 CLP y 2.000.000 CLP) dependiendo de los beneficios a los que quieras acceder.
En resumen, si eres un cineasta independiente y quieres sacar una pequeña tirada de 1000 discos Blu-ray con tu película, deberás desembolsar el primer año y como mínimo 5.300.000 CLP… sólo en costos de producir los discos.
¿Saben? Cuando uno ve estas cifras comienza a tomar en serio esas teorías confabulatorias de que la tecnología está orientada por las grandes corporaciones para monopolizar la difusión de cultura como producto.


























